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lunes, 23 de enero de 2017

Abelisaurus


Es un género extinto representado por una única especie de dinosaurio terópodo abelisáurido, que vivió a finales del período Cretácico, hace aproximadamente entre 83 y 80 millones de años, durante el Campaniense, en lo que hoy es Sudamérica. Solo se conoce por un cráneo y junto con Carnotaurus, son los primeros miembros conocidos de un grupo de terópodos desconocidos hasta ese momento, Abelisauridae.

Solo se halló un cráneo incompleto de 85 centímetros de largo provisto de amplias aberturas que aligeran su peso y notables rugosidades nasales. Estaba armado de dientes largos y comprimidos lateralmente. No se han hallado restos del esqueleto postcranial, por lo que el tamaño es sólo estimado. 

Abelisaurus fue un dinosaurio carnívoro con dos pequeñas crestas rugosas sobre su cabeza, pero no del tipo bien definido como la que tienen otros miembros de su familia. Los restos postcraniales de esta especie no han sido encontrados, lo que imposibilita una estimación exacta del tamaño de su cuerpo. Las primeras estimaciones rondaban entre los 6 y 7 metros, posteriormente se supo que los abelisáuridos poseen cráneos relativamente cortos, por lo que su tamaño debió rondar entre los 9 y 11 metros de largo y 3 toneladas de peso.




 Cráneo comparado:

El orificio anterorbital es proporcionalmente más largo que en los tiranosáuridos e incluso que otros dinosaurios jurásicos o cretácicos. Posee una ventana anterorbital accesoria pequeña situada en el borde anterior de la fosa anterorbital. La región interorbital más prominente llegando a contactar con los hueso lacrimal y postorbital construyendo un tipo de proyección en la órbita. El foramen orbital es muy alto que con la formación anteriormente señalada dan una circunferencia apenas abierta ventralmente.

El escamoso que proyecta casi hasta atrás con un proceso cuadrado yugal dirigido ventralmente, lo colocan con los ceratosáuridos y no en los tiranosáuridos. El hueso cuadrado notablemente más de largo que en los tiranosáuridos, comparable al del Ceratosaurus. La ventana temporal baja muy abierta más que en los tiranosáuridos. Las ventanas temporales superiores más cortas en su eje anteroposterior. La rama horizontal del maxilar gruesa para la inserción de los dientes aplanados lateralmente. La base del cráneo posee procesos alares visibles en el proceso lateral del esferoide y con una contracción lateral del basiesfenoides.

La comparación con los tiranosáuridos de Cretácico Superior de Norteamérica es inevitable, al ser dinosaurios que compartieron el mismo tiempo y nicho ecológico. Se nota una adaptación general similar entre ambos géneros, pero la región anterobital extendidas y las rugosidades nasales en un análisis comparativo de los cráneos hace que el Abelisaurus revele sustanciales diferencias que lo separan de los tiranosáuridos.

Otra notable diferencia con los tiranosáuridos, es la región temporal baja en especial los bordes posteriores de la fenestración, la participación del cuadrado yugal es mucho mayor que en los tiranosáuridos así como los huesos cuadrado y el escamoso. Además en la unión entre el escamoso con el cuadrado yugal se ve una abertura baja que no es notable en los tiranosáuridos. Esto demuestra una morfología distinta en la conformación de la región posterior.

Por el contrario hay obvias similitudes con Ceratosaurus, en especial en la región temporal del cráneo. Las región orbital es alta y está cerrada por la unión entre el hueso lagrimal y el postorbital. El lagrimal posee un borde posterior convexo que demarca la órbita, diferente al de los tiranosáuridos que es cóncavo. Además posee una prolongación ventral corta que requiere una prolongación larga del yugal para contactarla, cosa que no aparece en Tyrannosaurus, Allosaurus o Ceratosaurus.




El espécimen holotipo, MC 11078, fue desenterrado en 1983 en la "Cantera de la Pala Mecánica", sitio a orillas del Lago Pellegrini explorado por Abel desde 1975. El único resto fósil es un cráneo parcial al que le falta la mandíbula,incompleto, especialmente en el lado derecho. También hace falta el paladar (techo del hocico). La mayor parte de la conexión entre la base del cráneo y el hocico no se han hallado. A pesar de las piezas faltantes se puede estimar que mediría unos 86 cm de largo. Aunque no hay crestas o cuernos en el cráneo o alrededor de los ojos del Abelisaurus como en otros abelisáuridos encontrados, tal como Carnotaurus, es de suponer que los tuvo, y posiblemente estuvieran hechos de queratina y que por ello no se fosilizó.

Abelisaurus es uno de los tantos dinosaurios descubierto en Patagonia en las últimas décadas. Originalmente fue descrito como proveniente de la Formación Allen pero estudios posteriores probaron que los restos provienen de la más antigua Formación Anacleto, parte del Grupo Neuquén. Esta ha sido datada en el Campaniano temprano, a finales del Cretácico entre hace 83 a 80 millones de años.






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